Viernes , 23 junio 2017
Inicio > Viajando > La Tierra del Fuego y las montañas del fin del mundo

La Tierra del Fuego y las montañas del fin del mundo

La primera vez que estuve en Tierra del Fuego hace 22 años, durante el final de la primavera austral, resultó una experiencia que produjo en mí una gran cantidad de impresiones, a pesar del corto espacio de tiempo que permanecimos allí.

 

Me encontraba en la ciudad de Punta Arenas, con un amigo, con el que había estado recorriendo el sur de Chile, desde Santiago. Era mi primer viaje por tierras australes, llevábamos casi un mes en ruta y tan solo nos quedaban tres días para coger el avión de vuelta a Santiago.

 

Esa noche, en un momento en que nuestra sensatez se encontraba fuera de combate, debido a las copas que nos estábamos tomando en un animado local de la ciudad, decidimos que a la mañana siguiente pondríamos rumbo a Ushuaia, la ciudad más austral del mundo.

 

Al siguiente día y fieles a nuestra decisión de la noche anterior por descabellada que pudiese parecer, nos dirigimos a una agencia de alquiler de coches local y, después de algunos tediosos trámites, teníamos a nuestra disposición un Ford Láser para recorrer los 650 kilómetros que nos separaban de Ushuaia, la mayoría por tramos sin asfaltar.

 

Mapa Tierra del Fuego. Inshala. Fotografía: Agostini

Tierra del Fuego

 

Salimos a las dos de la tarde de Punta Arenas, cruzamos el Estrecho de Magallanes en un ferry, llegamos al paso fronterizo de San Sebastián y, tras pasar el control aduanero en una oficina donde había una invasión de polillas, pasamos a territorio argentino. Después de hora y media más de viaje llegamos a la ciudad de Río Grande, en donde hicimos una parada para cambiar moneda local. El viento era tan fuerte que tuvimos que ayudar a una señora para que no se le volase el perrito que estaba paseando, no había un alma por las calles. Se había hecho de noche y en uno de los tramos de ripio de la carretera se nos había roto un faro delantero, de modo que tuvimos que hacer el resto del camino –unas tres horas– con el coche tuerto; esto nos retrasaría un poco al obligarnos a ir más despacio.

 

Llegamos a Ushuaia a eso de las once de la noche, después de nueve horas de viaje, buscamos un hotel y una taberna en el puerto donde nos dieron algo de cenar y un buen rato de conversación, a la una dimos por finalizada la larga y agotadora jornada.

 

Como solo disponíamos de esa mañana para hacer alguna actividad, había que elegir en que la íbamos a ocupar de entre un montón de atractivas posibilidades; la decisión no era fácil y había que tomarla rápidamente. Decidimos hacer una excursión en barco por el Canal del Beagle, visitaríamos alguno de los numerosos islotes que hay y tendríamos la ocasión de ver alguna colonia de lobos marinos y de cormoranes que allí se concentran, así como de disfrutar de los fabulosos paisajes que rodean el canal.

 

Leones Marinos. Canal del Beagle. Inshala. Fotografía: José Antonio Pérez Vázquez

Leones Marinos. Canal del Beagle

 

A las diez de la mañana ya estábamos subidos en el barco que acababa de salir del puerto, la excursión duraría tres horas. El Canal del Beagle, desde Ushuaia y en dirección Este, discurre entre la Isla Grande de Tierra del Fuego y la Isla Navarino, la frontera entre Argentina y Chile que se sitúa por el medio del canal.

 

La luz a través de las nubes producía un efecto tenebrista que imprimía al paisaje un carácter irreal, especialmente hacia el otro lado del canal, en la Isla Navarino y en todo su horizonte montañoso, era una visión que atraía como un imán, parecía un lugar lejano, inaccesible y mágico. Sentí el deseo de ir hasta ese misterioso lugar.

 

– ¡Miren! ¡Es el faro del fin del mundo! –gritó alguien de repente, y yo pensé…

 

– ¡Claro! El faro del fin del mundo y aquellas ¡las montañas del fin del mundo!

 

Se trataba del faro Les Eclaireurs, al que mucha gente confunde con el faro de la famosa novela de Julio Verne, que en realidad se encuentra en la Isla de los Estados, en el extremo Este del archipiélago de Tierra del Fuego.

 

Faro Les Eclaireurs. Inshala. Fotografía: José Antonio Pérez Vázquez

Faro Les Eclaireurs

Después de observar y fotografiar gran cantidad de leones marinos y diferentes tipos de aves acuáticas, regresamos al puerto de Ushuaia, era la una de la tarde y teníamos que volver a Punta Arenas. A la una y media ya estábamos despidiéndonos de la ciudad rumbo al norte, no había tiempo para más; a la salida de la ciudad recogimos a una autoestopista que se dirigía a Tolhuin, pequeña población del interior de la isla que se encuentra a poco más de una hora de camino cerca del Lago Fagnano y que nada tiene que ver con hobbits, ni elfos ni nada por el estilo a pesar de su nombre “tolkieniano”.

 

Mantuvimos una interesante conversación con nuestra invitada sobre las costumbres de los actuales isleños, y aprovechamos para parar a comer en una “estancia” cercana a Tolhuin, que nos recomendó nuestra amiga. Después de ocho horas más de ruta, estábamos de nuevo en Punta Arenas de regreso de nuestro viaje relámpago a la Tierra del Fuego.

 

Al día siguiente cogimos un vuelo a Santiago poniendo fin a nuestro periplo por tierras patagónicas. Antes tuvimos que resolver con la compañía de alquiler de coches algún problemilla derivado del hecho de que el Ford Láser había llegado del viaje en un estado bastante penoso, debido al mal estado general de las carreteras fueguinas.

 

 

Desde el primer momento quedé fascinado por esas remotas soledades del sur de América y regresé a la Patagonia cinco años mas tarde; esta vez mi viaje discurrió por la región de Magallanes y por los Andes patagónicos y tuvo un carácter más alpino.

 

Lago Roca.Tierra del Fuego. Inshala. Fotografía: José Antonio Pérez Vázquez

Lago Roca. Tierra del Fuego

 

En mi tercer viaje por estas latitudes volví a la Tierra del Fuego y esta vez tuve suficiente tiempo para explorar la ciudad de Ushuaia con detenimiento, los alrededores del Lago Fagnano y los Montes Martial, el Parque Nacional de la Tierra del Fuego, ver pingüinos en la Isla Martillo o degustar el “asado patagónico de cordero” y la “centolla fueguina”. También tuve ocasión de ver algunos restos arqueológicos de los yaganes, una de las al menos cuatro etnias que habitaban estas islas y que de ellos, como decía el padre De Agostini, hoy no queda mas que un doloroso recuerdo.

 

 

También volví a recorrer en barco el Canal del Beagle y volví a contemplar las lejanas montañas de la Isla Navarino, lugar adonde sigue sin ir prácticamente nadie y donde parece que se interpusiera una barrera invisible de cristal coincidiendo con la línea fronteriza entre Chile y Argentina.

Tuve la misma sensación, sentí la misma atracción que sentí tantos años antes, el mismo deseo de aventurarme hasta allí, solo que esta vez si cabe más fuerte.

 

 

Isla Navarino. Inshala. Fotografía: kkkr

Isla Navarino

Soy de los que piensan que en los viajes no hay que pretender verlo todo de una sola vez, es mejor dejar algo para otra ocasión, porque también es bueno pensar que habrá otra ocasión.

 

Y en este caso mi decisión está ya tomada.

 

Porque sé que las montañas del fin del mundo me siguen esperando…

 

 

 

                                                                                                                               Pepe

 

 

GD Star Rating
loading...
La Tierra del Fuego y las montañas del fin del mundo, 100% based on 14 ratings

10 Comentarios

  1. Que recuerdos!!!! Nos encantó Ushuaia es un lugar maravilloso tal y como lo has descrito!!!

    GD Star Rating
    loading...
    • Volvería siempre a Ushuaia, es la puerta del Fin del Mundo sin duda. Muchas gracias por vuestro comentario

      GD Star Rating
      loading...
  2. Seguro q no hubo arrepentimiento. Ese tipo de decisiones son la sal de la vida, el mundo es de los valientes jajaja!

    GD Star Rating
    loading...
    • No, por supuesto que no hubo arrepentimiento, al contrario, esta pequeña aventura le dio mucho color al viaje. Muchas gracias Javito.

      GD Star Rating
      loading...
  3. Largo trayecto pero que merece la pena. Qué envidia me das que has ido ya 3 veces a la Tierra de Fuego. Yo sólo conozco las 2 capitales :-( La verdad que leyéndote parece de esos lugares que siempre te quedan en el recuerdo por esos paisajes tan difíciles de ver en otros lugares. Una auténtica maravilla y seguramente vuelves pronto ;-)

    GD Star Rating
    loading...
    • Si, deseando volver, tengo muy bonitos recuerdos de esos viajes. Gracias por tu comentario Cris.

      GD Star Rating
      loading...
  4. Rafael Aguirre

    Maravillosa historia, por esas impresionantes tierras patagónicas. Gracias por darnos tantas ganas de viajar.

    GD Star Rating
    loading...
    • Gracias a ti, Rafael, por apoyarnos con tu comentario. Es un placer para nosotros, provocar las ganas de viajar.

      GD Star Rating
      loading...
  5. Menuda locura sugida de una noche de copas! Fantástica aventura a la que me apuntaría de cabeza.Por cierto ¿hubo resaca durante el trayecto? :-P

    GD Star Rating
    loading...
    • Gracias por tu comentario María. La verdad es que un poquito de resaca si hubo, pero en cuanto nos tuvimos que enfrentar al primer tramo de tierra, se nos corto en seco, te lo aseguro.

      GD Star Rating
      loading...

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>