Viernes , 10 abril 2020
Inicio > Hatillo de sueños > Lo que llevamos en la mochila

Lo que llevamos en la mochila

 

“Toc, toc… Penny… Toc, toc… Penny… Toc, toc… Penny”

Gijón, marzo de 2013

 

Gijón2013 - Inshala

Playa de San Lorenzo. Gijón
@inmaluke

 

Cuando planeamos un viaje, acostumbramos a soñar con aquello que nos encontraremos en nuestro camino, lo que queremos experimentar y otros, quizá, nos han contado ya. Pero a veces lo interesante de ese viaje no es tanto lo nuevo que te espera como lo que llevas en tu mochila.

 

Uno podría pensar que cuando cuatro físicos que se conocen desde la Facultad viajan juntos, por lo menos en una conversación saldrán los números cuánticos. Pero no es el caso, salvo contadas ocasiones (pero eso es otra historia…), de mis amigos. Si las amistades cumplen mayoría de edad, creo que la nuestra la está rozando. Porque después de tantos años compartiendo tantos momentos, buenos, muy buenos, malos y regulares, este viaje casi inesperado y casi cancelado por los virus, me sirvió para darme cuenta de lo sólida que es nuestra amistad. Y sólo hizo falta un desayuno, unas palabras sinceras, un abrir el corazón, para dotar de verdadero significado a esa frase que dice que ‘un amigo es aquel que te conoce, y a pesar de ello te quiere’.

 

Gijón2013_Huck - Inshala

Foto tonta. Huck

 

 

Respeto, sinceridad, cariño, espontaneidad, un paseo sin la necesidad de hablar, hacerte una foto tonta, reírte con eso que solo tus amigos y tú conocéis, una mirada que lo dice todo si tener que decir nada…

 

 

Habían quedado a las once, pero a menos cinco (por una vez…) ya estaban listos.

Así que decidieron acercarse a la habitación de sus amigos y llamar…

“Toc, toc… Penny… Toc, toc… Penny… Toc, toc… Penny”

La puerta se abrió, y allí estaban, cepillo de dientes en mano y diciendo “¿Imbécil?”.

Pero toda comedia es comedia por sus gags, y los mejores son los inesperados.

A su espalda, frente a la puerta de sus amigos, de repente otra puerta se abría,

y en aquel vano al otro lado del pasillo unos ojos sorprendidos que decían, sin decir, “¿Y estos gili…(piiiiiiiii)?”

No quisieron darse la vuelta, por miedo a ganarse un sopapo, y la puerta se volvió a cerrar.

Lo que siguió no hace falta contarlo. Aún se están riendo…

“¿Le habremos despertado? ¡Pero si son las once!”

 

 

Confieso que nunca he viajado sola, salvo por necesidades del guión. Y muchos que lo han hecho me lo recomiendan; quizá lo haga, no lo descarto. Pero hasta ahora, de la misma manera que prefiero ir al cine, al teatro o a un buen restaurante en buena compañía, siempre me ha gustado viajar con otros. Porque me agrada compartir esa experiencia in situ; compartir olores, sabores, vivencias, la contemplación de una obra de arte, un concierto imprevisto de jazz, o una lluvia torrencial resguardados en la parada de un autobús con una botella de oporto en la mano (pero esa también es otra historia…).

 

Creo que, por el momento, seguiré llevando amigos en la mochila.

Y sé que el día que no me los lleve, me los encontraré en el camino.

 

                                                                                                         Huck

 

 

 

 

 

 

 

 

 

GD Star Rating
loading...
Lo que llevamos en la mochila, 100% based on 8 ratings

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>