Lunes , 17 febrero 2020
Inicio > Hatillo de sueños > Viajeros viajando. Lo que queda por conocer

Viajeros viajando. Lo que queda por conocer

El principito atravesó el desierto en el que sólo encontró una flor de tres pétalos, una flor de nada. -¡Buenos días! –dijo el principito. -¡Buenos días! –dijo la flor. -¿Dónde están los hombres? –preguntó cortésmente el principito.
La flor, un día, había visto pasar una caravana. -¿Los hombres? No existen más que seis o siete, me parece. Los he visto hace ya años y nunca se sabe dónde encontrarlos. El viento los pasea. Les faltan las raíces. Esto les molesta.
-Adiós –dijo el principito. -Adiós –dijo la flor.
 
El Principito, Antoine de Saint-Exupéry

Viajeros viajando. Inshala Travel
¿Y tú, cuánto tiempo te vas a quedar?
 
Esa es la pregunta, una pregunta que nunca hacemos porque en realidad no pensamos en ello.
Pero es la verdad, los amigos van y vienen. Nadie puede afirmar el tiempo que se va a quedar en tu vida; es igual que cuando viajas, si tienes corazón viajero no puedes afirmar cuánto tiempo te quedarás en un lugar.
 
Van y vienen, como viajeros viajando hacia el horizonte, siempre hacia el frente. ¿Quién nos dijo que aquel amigo iba a permanecer en tu vida veinte años, o treinta o cinco, o uno nada más? Nadie lo dijo porque nadie puede saberlo, nadie.
 
Y sin embargo lo damos por hecho, asumimos que es natural que así sea y es justamente lo contrario. Lo natural es que haya personas que pasen por tu vida unos años, otras una década o dos y las menos, las muy pocas si realmente hay alguna, se quedan toda la vida.
 
No estoy triste, no es tristeza, ¡es alegría!
 
Viajeros viajando. Inshala TravelAlegría al darse uno cuenta de que aún quedan muchos amigos por conocer, en el trabajo, viajando, en el tren, viajando, en yoga, viajando, en clase de baile, viajando, en un país remoto, en el bar de la esquina, viajando, viajando a tantos sitios.
 
Quizás mañana, o dentro de un mes, o el año que viene, conozca a una persona que vaya a ser importantísima en mi vida y se quede conmigo veinte años. Madre mía, ¡veinte años!. Me niego a pensar que ya he conocido a todos los que tenía que conocer. Qué pensamiento más aburrido es ese.
 
 
No, no y no, yo no quiero que eso sea así y haré todo lo posible para conseguirlo.
 
Vaya por delante mi homenaje a aquellas personas que recuerdo y que ya no están o no tengo contacto con ellas pero que ahora, en el presente, viajan y viajarán conmigo siempre por los siglos de los siglos:
 

  • Es el caso de Farid y Bouchra, marroquíes afincados en París. Tuve el placer de acudir a su boda en Fez.
  • Es el caso de Mina, la leona africana, argelina de nacimiento afincada en Ziguinchor.
  • Es el caso de Nestor, encargado del albergue de Afiniamm.
  • Es el caso de Jesús, que vive actualmente en Venezuela, donde compró un terreno hace años, después de colaborar con diversas ONG en Sudamérica. Esta persona me enseño a decir “te quiero” cuando había que decirlo y a que los sueños se persiguen y se trabajan.
  • Es el caso de Castro, un buen amigo de los 18 años al que dejé de ver hace mucho tiempo.
  • Es el caso de Merce, mi querida hermana.
  • Es el caso de Franck, con quien viajé a Senegal por segunda vez.
  • Es el caso de Wayang, grandísima persona afincada en Bali.
  • Es el caso de Julio, mi querido amigo peruano.
  • Es el caso de Martín, amigo argentino al que disfruté tan sólo diez días, suficientes para recordarle toda la vida. Se fue a la India abandonando sus estudios de MIR en España.
  • Es el caso de unos cuantos amigos asturianos.
  • …y es el caso de tantos otros que guardo tan dentro que ni siquiera recuerdo sus nombres, pero que viajan conmigo, claro que sí.

Viajeros viajando. Inshala Travel
Hace poco unos amigos realizaban obra en su casa y les propuse enterrar una caja para los “hombres del futuro“. Así lo hicimos, incluimos fotos propias y de la época, un periódico, una carta en la que saludábamos a quienquiera que sea el destinatario y le situábamos históricamente en nuestra civilización, un CD con nuestras voces y algunos utensilios de nuestra época. Fue un acto simbólico precioso, emocionante. Enterramos la caja en el suelo, abierto para cambiar las tuberías. Usamos una pala por turnos para tapar con arena nuestra aportación al futuro.
 
 
Lo más probable es que nadie abra la caja o la descubra nunca, si es que no se deteriora por el paso del tiempo, pero he de confesar que me encanta la idea de hacer amigos en el futuro, aunque ya no esté entre los vivos.
Eso deben ser las “ganas de viajar”, incluso cuando ya no estoy.
 

Mig

 
 
 
 

GD Star Rating
loading...
Viajeros viajando. Lo que queda por conocer, 43% based on 7 ratings

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>